Escala en Estambul

Entre la estancia en el Líbano y la de Irak, una escala breve de 48 horas fue programada en Estambul, en Turquía, por el Promotor general del Rosario.

Esta opción tuvo por motivo varias razones.
En primer lugar, el aspecto práctico de las cosas: Era mucho más fácil –¡y más económico!- acceder al Kurdistán iraquí desde Turquía.
En segundo lugar, tenía que respirar un poco, al finalizar esta bella expedición… ¡y no había otra opción que terminarla en una ciudad maravillosa!
Por fin, esta parada fue la ocasión de una visita fraterna. Precisamente hay una pequeña comunidad de hermanos italianos, instalada en el barrio de Galata, a dos pasos de la torre homónima, que fue, antaño, llamada Torre de Cristo.


El convento de los frailes dominicos - Barrio de Galata


Esta breve estancia fue la ocasión de descubrir la Basílica Santa Sofía, verdadera joya de arquitectura que conserva magníficos mosaicos, providencialmente conservados.

¡Qué emoción cuando uno pasa por las puertas de un edificio cuyos muros están cargados de historia cristiana más que milenaria!



La Basílica Santa Sofía

Siguiendo el consejo de los hermanos, me desplacé igualmente hasta una iglesia menos conocida, la de San-Salvador-in-Chora. Los hermanos me la habían ensalzado como la iglesia más bella de Oriente. Afirmación que no me atreveré a poner en duda ya que los mosaicos y los frescos conservados en este edificio son deslumbrantes.

Allí se encuentran representadas numerosas escenas evangélicas, y también múltiples episodios de escritos apócrifos, sobre todo aquellos que relatan la vida de la Virgen María.

En ese lugar, ¡la belleza de las representaciones nos conduce sin dudar un solo momento a la contemplación y a la oración!


El Cristo en la entrada de la iglesia San-Salvador-in-Chora


Fr. Louis-Marie ARIÑO-DURAND, OP
Promotor General del Rosario

Category:
Español