Jubileos 2016 y 2017 - Nuestra Señora de Fátima, Reina del Rosario


Estatua de Nuestra Señora de Fátima – Santuario de Fátima
– Portugal
El 13 de octobre del 2010


Con el don del Rosario a Domingo en Lourdes y el paisaje de Zambia, esta fotografía es una de las tres imágenes « oficiales » escogidas para el Jubileo de la fundación de la Orden de los Predicadores.

No olvidemos que nuestro jubileo anuncia otro: en 2017, ¡será seguido por el centenario de las apariciones de Fátima! ¡He aquí una nueva ocasión de festejar al Señor por María!


Esta foto fue sacada al finalizar la gran procesión del 13 de octubre, hace algunos años. Cientos de miles de personas estaban presentes. Después del canto del Adeus, agitaron todos un pañuelo blanco para saludar a aquella que llaman Rainha de Portugal, la Reina de Portugal, cuando la estatua regresa a la Capelinha.


¿Por qué haber escogido una foto de la estatua de Nuestra Señora de Fátima?

Por cierto, hay el jubileo de los 100 años de las apariciones, pero allí, María da su nombre: « Yo soy Nuestra Señora del Rosario » y, en varias ocasiones, la Virgen pide a los niños que recen el rosario todos los días, con el fin de obtener la paz.

Además, las apariciones de Fátima establecen una relación entre el Rosario y la Eucaristía. El ángel de Portugal que aparece antes de Nuestra Señora, muestra la hostia a los niños. Tendrán un gran amor hacia « Jesús escondido » al cual irán a visitar a menudo a la iglesia. Como el ángel, María les mostrará a su Hijo.

También, durante las apariciones, María lleva un rosario, como en Lourdes. Por supuesto, la Virgen no reza el rosario – ¡no dice Dios me salve…!pero Bernardita lo atestigua: cuando decía su rosario, la Señora no movía los labios pero desgranaba las cuentas de su rosario, a la velocidad de la oración de la niña. Me complace pensar que cuando digo mi rosario Nuestra Señora desgrana en sus manos el suyo, en el cielo, ¡uniéndose a mi oración!

Por fin, otro elemento importante figura en esta imagen: María lleva una corona.
Es un regalo de las mujeres de Portugal para dar las gracias a la Virgen porque su país no participó en la segunda guerra mundial. Entonces ofrecieron sus joyas para que María fuera coronada.
En esta corona –bajo el globo azul en el que cabe perfectamente– se encuentra la bala que hirió a Juan Pablo II el 13 de mayo del 1981 –¡día de Nuestra Señora de Fátima! – en la plaza San Pedro de Roma. El santo papa es categórico: « Una mano –la del terrorista– disparó, otra –la de Nuestra Señora– desvió la bala. »


¡Qué bello ejemplo de la poderosa intercesión de María!


Fr. Louis-Marie ARIÑO-DURAND, OP
Promotor General del Rosario

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