Una Transfiguración puede esconder otra…

Homilía predicada en el Convento Santo Tomás de Aquino de Toulouse, el día 6 de agosto del 2005


Hermanos y hermanas,

¡Por lo visto, esta semana, san Pedro no tiene suerte!

El lunes, se hundía cuando quiso andar sobre las aguas y Jesús acaba de reprenderle : « ¡Hombre de poca fe! »

El jueves, cuando la víspera se quejaba, con los otros apóstoles, porque una mujer les seguía gritando, y se permite reprochar vivamente al Señor y éste le replica :
« ¡ Apártate de mí, Satanás! »

Hoy, una vez más, ha metido la pata, cuando propone instalar tres tiendas, en la montaña. El Evangelista Mateo no insiste, al contrario de Lucas que dirá : « No sabía lo que decía ».

Pedro no se da cuenta.
No comprende.

Y por lo tanto, la Transfiguración está presente hoy
Hay un espectáculo.
Es la hora de la revelación : lo inaudible se oye, lo invisible se ve.

Sería demasiado fácil dar la culpa al Apostol, porque, al fin y al cabo, nosotros no tenemos ningún mérito, puesto que conocemos el final de la historia.
Y a nosotros, ¿Cuántas transfiguraciones se nos han escapado cuando hubiesen tenido que dislumbrarnos?

Ya que hermanos y hermanas, una Transfiguración puede esconder otra…

Que no se nos escape especialmente la que tendrá lugar en unos días. Es una ciudad, en Alemania, que va a ser transfigurada.¡ Colonia acogerá las Jornadas Mundiales de la Juventud!

¡Se verá y se oirá un gran espectáculo!
Habrá muchas banderas blancas y amarillas : nuestro nuevo papa, la Eucaristía a la cual este año le es consagrado… y ¡algunos hábitos blancos dominicos!
La voz del Padre y de los Profetas resonará en las Santas Escrituras, en las predicaciones y en la catequesis.

Y como siempre, habrá quienes no comprenderán y no querrán conocer, una vez más. ¡Qué le vamos a hacer! se quedarán al borde del camino, una vez más…

Nosotros, los cristianos, no dejemos pasar esta cita, participando directamente o con la oración.
Recemos hoy especialmente por todos aquellos que preparan estas próximas Jornadas Mundiales de la Juventud, en particular todo el equipo de Jubilatio! y los hermanos de nuestra Provincia.
¡Recemos por todos los jóvenes que participarán!
¡Recemos para que estas Jornadas sean un fermento de vocaciones! ¡Qué nos den los religiosos, los sacerdotes y las familias cristianas que el mundo tanto necesita!

Amén

 

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