¡2014!

 

Después de todo ¿De qué va a servirnos festejar un año nuevo? Sabemos muy bien que el calendario ha sido fijado de una forma arbitraria...

Y a pesar de ello, intercambiamos felicitaciones, tomamos tal vez buenas resoluciones al principio de este año 2014. Resoluciones que durarán lo que durarán...

Un principio de año, se inscribe primeramente en el marco de un fin de otro año. Y empezar algo nuevo, es la ocasión de mirar hacia atrás, de ver lo que ha sido 2013. Sin ninguna duda que este año pasado ha tenido sus luces y sus sombras, sus alegrías y sus penas, sus éxitos y sus fracasos. Ha sido lo que ha sido y debemos dar gracias por ello.

Como decía Santa Juana Jugan, la fundadora de las Hermanitas de los Pobres, “Siempre hay que decir, ¡Qué Dios sea bendito, gracias Dios mío, o gloria a Dios!” Y todo esto, sean cuales sean, las circunstancias.

Entonces, ¡Demos gracias a Dios por este año que se ha acabado!

Un principio de año, es también -y sobretodo- ¡La ocasión de mirar hacia delante, hacia el futuro, con confianza, siempre en la esperanza!

Entonces, ¡Este nuevo año, confiémoslo al Señor, por la intercesión de la Virgen María!

Pidámosles ¡Qué velen sobre nuestro papa Francisco, que le asistan en su carga, ahora y siempre!

Pidámosles La paz. ¡La paz en el corazón de cada uno, en las familias, en las comunidades, en nuestros países y en el mundo!

Pidámosles que velen sobre las familias, fundación de nuestras sociedades.

¡Tomemos de nuevo nuestro rosario!
¡He aquí una buena resolución para 2014!
¡Y una resolución a mantener...firmemente!

¡Feliz año 2014 a todos y a cada uno!


Fr. Louis-Marie ARIÑO-DURAND, o.p.

Promotor General del Rosario

Category:
Español