¡Dejémosnos visitar!

Homilía predicada en la iglesia Nuestra Señora del Rosario del Convento de Santo Tomás de Aquino de Toulouse, el día 31 de mayo del 2006.


Dos mujeres.
La alegría de un encuentro.
¿Hay algo más común?

Y sin embargo todo cambia radicalmente, porque Dios irrumpe en su vida.
Su encuentro, una visita, se transforman en Visitación.
El Señor visita a su pueblo y las dos mujeres dejan estallar su alegría.

Las mujeres son intuitivas, es natural…y ¡peligroso al mismo tiempo! Ellas saben lo que representa la vida. Ellas conocen el precio. Sus hijos, sus hermanos y su padre les hacen sufrir tanto …
Ellas saben donde está la vida cuando llega.
Ellas saben …(y nosotros siempre decimos que para aprender algo en nuestra Santa Orden,¡hay que preguntarlo a las religiosas… de clausura, preferentemente!)

Y por tanto, hoy en día, no son las primeras en saberlo sino el niño que está en ellas.
¡Juan salta de gozo en el seno de su madre!

Es nuestra alegría que entra en juego en esta Visitación.
Alegría porque nuestro Señor viene a nosotros en la Eucaristía.
Alegría porque Nuestra Señora también viene a nosotros que pertenecemos a esta Orden que protege bajo su manto.

Que podamos gritar, como lo hizo Isabel : «¿De dónde a mí tanto bien, que venga la madre de mi Señor a mí? »
Ella es el tabernáculo vivo que nos da el Señor.

Nuestra alegría es perfecta.
Dejémosnos visitar!
Amén.

Category:
Español