Encuentro con... la Hermana Gilette Bénard

Testimonio de la Hermana Gilette Bénard, animadora espiritual de los Equipos del Rosario de Islas Seichelles, con ocasión del encuentro de los Equipos en la Basílica del Rosario.
Peregrinación del Rosario a Lourdes, 2008 Jubileo del 150 aniversario de las apariciones de la Virgen a Bernardette.



Hermana Gilette Bénard, ¿nos podría hablar de los Equipos del Rosario?

 

Me llamo Hermana Gilette Bénard, soy natural de Reunión. Formo parte de una congregación apostólica y misionera fundada en 1.848 en la isla de la Reunión, que se llama Instituto de las Hijas de María de Saint-Denis. Hace ya cuatro años fui enviada en misión a las Seichelles. Estoy muy contenta de haber sido elegida para esta nueva experiencia misionera.
Un año más o menos de mi llegada a las Seichelles, mi Obispo Monseñor Denis Wiehe me pidió si querría acompañar a los Equipos del Rosario.

En un primer momento me resistí, porque no conocía o conocía mal el Movimiento. Lo que me interesaba era la catequesis y la formación de religiosas jóvenes.
Como el Sr. Obispo insistía, terminé por darle una respuesta positiva y me puse manos a la obra para conocer el Movimiento y encontrarme con los Equipos del lugar… Rápidamente tejimos lazos de amistad, sencillez, hospitalidad y compartir. Rápidamente he descubierto toda la riqueza, la belleza, la profundidad del Movimiento.
He descubierto el Movimiento como un servicio de la Iglesia, con una espiritualidad que nos pone en contacto, en comunión con Cristo, a partir de la meditación diaria de un misterio. Hoy tomo cada vez más conciencia de lo que decía Juan Pablo II en su carta apostólica “Rosarium Virginis Mariae”: “El Rosario es un resumen del Evangelio”.
Además, la meditación de la Palabra de Dios con el folleto mensual nos envía a las casas, nos envía al mundo para ir a anunciar la Palabra de Dios, para dar a conocer a Jesucristo y su amor a los hombres.
Esta Palabra de Dios que pone en camino y en movimiento. Esta palabra que atropella y molesta, pero que reconforta y libera. Y que nos sitúa en una dinámica misionera.

En las Islas Seichelles tenemos 450 miembros repartidos en 57 Equipos, presentes en todas las parroquias.
Personalmente encuentro que el Movimiento rejuvenece. En los Equipos de adultos, jóvenes de 30-40 años vienen a juntarse a los Equipos más mayores. Además no son personas jubiladas o paradas, sino jóvenes profesores, maestras, enfermeras u otras profesiones que se unen a los Equipos existentes.
Una palabra sobre los Equipos de jóvenes. Hay 7 Equipos de jóvenes entre 12 y 25 años. Estos Equipos jóvenes están estructurados como los Equipos de adultos, con un responsable, un adjunto, un secretario etc… pero son acompañados por dos jóvenes adultos. Están muy unidos a los grupos de adultos, especialmente en las grandes asambleas. Adultos y jóvenes hacen un buen servicio. Se acogen mutuamente..
Terminaré diciéndoos que nuestro Obispo es un gran apoyo para nosotros. Está siempre presente en nuestras asambleas y participa en nuestra formación

Aprovecho para darle gracias por haberme dado la oportunidad de conocer este Movimiento de Iglesia.
En cuanto a los sacerdotes, están muy contentos de tener Equipos en sus parroquias porque responden a las necesidades parroquiales y diocesanas.

Descubren poco a poco que el Movimiento es sólido por su formación regular, profunda y perseverante.
Un movimiento misionero que sabe trabajar con los otros y se muestra disponible para servir. En resumen, un movimiento que tiene los pies en la tierra.
Aunque lejos geográficamente, los Equipos del Rosario en Seichelles son conscientes de que forman parte de una gran familia internacional, mariana y misionera. Están siempre en comunión con vosotros en el pensamiento, la oración y la amistad fraterna.

¡Gracias a todos de corazón!

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